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Miércoles
14 de agosto.- Por: Sergio Ramírez
No hay nadie en el refugio, incluso el
control está cerrado, la policía
de rescate estará atenta, desde
su base en yungay, a nuestro avance.
Vemos muy temprano que los Ingleses
se retiran hacia el Chopicalqui, de todas
maneras iniciamos el ascenso por unas
morrenas bastante incómodas y algo
inseguras. Nuestra amiga Sonia se ha quedado
sola en el campo-base, pero al llegar
al refugio Don Bosco (al pie del Huascarán)
sus únicos habitantes, cocineras,
mandan un jóven por ella, así
que estará mas cerca de nosostros.
Mientras ascendemos por las últimas
morrenas de la montaña en adherencia
con las botas de plástico, ya escuchamos
algunos estruendos en la gran montaña.
Aún así iniciamos el ascenso
por el glaciar bastante agrietado, nos
encordamos por seguridad, el hielo es
tan duro, que no existe ningún
rastro, incluso el nuestro es apenas visible.
1 hora más tarde estamos al pie
de la canaleta, allí, junto a unas
enormes grietas, instalamos el campo 1
, a 5,350 m. Aquí decidimos atravesar
la canaleta de madrugada, pero a eso de
la 11 de la noche empiezan a soplar unos
vientos que quieren arrancarla carpa,
decidimos esperar a la mañana,
los estruendos continuan.
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